Minneapolis, MN — Tras la destitución de la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, Comunidades Organizando el Poder y la Acción Latina (COPAL) advierte que un cambio de personal no equivale a un cambio de política. Aunque su salida ocurre después de una intensa presión liderada por la comunidad y un creciente escrutinio nacional, COPAL sostiene que las tácticas agresivas de aplicación de leyes migratorias utilizadas durante la Operación Metro Surge continúan devastando a comunidades en Minnesota que aún no han visto justicia ni verdad.
La Operación Metro Surge trajo horror a comunidades en Minnesota. Se realizaron redadas en hogares. Familias fueron separadas. Personas fueron amenazadas, acosadas y detenidas sin el debido proceso. Las familias vivieron con miedo constante mientras agentes federales llevaban a cabo estas operaciones. Y personas murieron a manos de ICE.
“Los cambios que comenzamos a ver no ocurrieron por accidente”, afirmó Francisco Segovia, director ejecutivo de COPAL. “Ocurrieron porque las personas eligieron la valentía. Miembros de la comunidad alzaron la voz, documentaron abusos y cuestionaron al liderazgo responsable del trato hacia nuestras comunidades. Pero un nuevo nombre en los reflectores no arregla un sistema roto”.
Estos no fueron incidentes aislados. Fueron tácticas sistemáticas y crueles que desgarraron vecindarios, destruyeron medios de vida y violaron los derechos básicos garantizados a todas las personas bajo la Constitución de los Estados Unidos. Y el impacto aún se siente: el trauma persiste, las familias siguen luchando económicamente y las comunidades continúan en alerta.
Y, aun así, la lucha está lejos de terminar. ICE sigue activo en Minnesota, las familias continúan enfrentando acoso y miedo, y no se ha entregado una verdadera rendición de cuentas por el daño causado por esta administración. Nuestras comunidades siguen exigiendo verdad, justicia y políticas que protejan la dignidad, la democracia y los derechos humanos.
Si bien la destitución de la secretaria Noem indica que el público está prestando mayor atención a estas prácticas de aplicación de la ley, COPAL exige responsabilidad. Aún se le debe a Minnesota una investigación completa sobre las acciones llevadas a cabo por agentes federales durante Metro Surge.
Este momento demuestra que cuando las comunidades alzan la voz, el país comienza a escuchar. Pero escuchar es solo el primer paso. El trabajo de COPAL no ha terminado. La atención pública continua y la vigilancia comunitaria son esenciales para garantizar que los derechos y la dignidad de nuestras comunidades estén protegidos.
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COPAL Minnesota es una organización basada en sus miembros e impulsada para mejorar la calidad de vida de las comunidades latinas de Minnesota. Para más información, visita www.copalmn.org.